Non classé

Que viva el teatro !

¡Qué viva el teatro!

En un artículo de « Le Monde » publicado el 2 de julio y titulado “piezas sueltas”, Brigitte Salino examina una tendencia del teatro contemporáneo: de las veinticuatro obras presentadas en el Festival de Aviñón 2016, seis son marcadas con el distintivo de «inspirada a partir de». «Inspirada a partir de» y no «de».

Si me dirijo a ver El Avaro a la «Comédie Française», hablaremos de El Avaro «de» Molière.

¿Qué es entonces El Avaro «inspirado a partir de» Molière ? En realidad, se trata de un Avaro reescrito a partir del primero.

Como bien dice Brigitte Salino, hoy en día, en el teatro, la materia prima no es siempre una obra, suele ser una novela, a veces una película (como La caída de los dioses de Ivo van Hove “inspirada a partir de” Visconti en Avinon 2016) – de modo que la reescritura es necesaria.

Sin embargo, ésta subraya, que dicha tendencia se debe también a la evolución de la función de la puesta en escena : el director se ha convertido en un autor, puesto que éste parte de un texto inicial y acaba elaborando un segundo texto para la puesta en escena. De este modo, al transformar el primer texto instala su yo, y su visión se instala en el segundo. En una tercera fase muestra, pone en escena. Así es como Julien Gosselin presenta en Aviñón 2016, 2666 «inspirada a partir de» la novela de Roberto Bolaño (ya había presentado en el 2013 Les particules élémentaires (Las partículas elementales) «inspirada a partir de» la novela de Houellebecq.

Pero, en este arte tan directo que es el teatro, las desvíos son controlados por el público y la crítica. El director-autor permanece siendo un personaje modesto, entre la espada y la pared entre dos monstruos consagrados : el arte de la escritura y el arte de la puesta en escena. Entre ambos, él es el « pasante ». Como mucho, Jean Bellorini (quien presenta en Aviñón un Karamazov) o Julien Gosselin, pueden protestar que los disfracemos con un «inspirada a partir de». Uno habría preferido un «obras elegidas de los Hermanos Karamazov», el otro un «de Roberto Bolaño». Pero la obra original es presentada. Información que no puede ser ignorada.

¿Qué sucede con las otras artes? ¿Qué pasa con de Apocalypse Now donde El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad no es ni siquiera citada? De Meursault contre-enquête (Meursault, caso revisado) de Kamel Daoud, que debería haberse titulado, en la cubertura, Meursault contre-enquête «inspirada a partir de» L’Etranger (El extranjero) de Albert Camus, o de 2084 de Boualem Sansal, que debería haberse titulado 2084 «inspirada a partir de» 2028 de Thérèse Fournier? A estas dos últimas novelas la esfera de los catadores de literatura, siempre apurada por coronar a los que sirven a los dictámenes de lo «políticamente correcto» han sido galardonadas con el premio de la novela 2015 y con el gran premio de la novela de la Academia francesa.

¡Pues bien, sí! Qué viva el teatro, el arte de la puesta en escena y los directores, Gosselin, Bellorini, van Hove, Warlikowsli y Lupa ; garantes de la originalidad de las obras.

ThérèseFournier. Julio de 2016.