Shirin Ebadi : una mujer ejemplar para celebrar el dia internacional de la mujer.

He dedicado mi próxima novela «Nador», que será publicada el 23 de marzo de 2017 por Mirza Publishing, coincidiendo con la Feria del libro de París, a la iraní Shirin Ebadi, premio Nobel de la Paz 2003. Tal y como los personajes de «Nador», Shirin ha conocido la perversidad de una dictadura y lo ha pagado con creces. En su autobiografía, «Hasta que seamos libres»(«Untilwe are free» “Pour être enfin libre”), publicada por l’Archipel para la version francesa en septiembre de 2016, nos cuenta su historia.

Se trata de la historia de una mujer que vive en un sistema en el que, desde un punto de vista jurídico, una mujer tiene la mitad del valor del que tiene un hombre. Shirin decide entonces de vivir cada día esta «anomalía», en su ciudad natal de Teherán. En el transcurso de la revolución de 1979, entonces primera mujer presidenta del tribunal de gran instancia de Teherán, debe renunciar a sus funciones. De modo que, se atrinchera en su entorno doméstico y empieza a organizarse. Jurista, recibe a sus clientes en la cocina mientras que toman el té. Su marido, ingeniero, y sus dos hijas, la apoyan de forma inquebrantable.

Pero de repente, con insidia, con la tenacidad de un roedor, la policía política se entromete en el centro de la existencia de esta mujer que no consigue callar. La policía la somete entonces, cotidianamente, a un sinfín de vejaciones. Luego le quita, de forma sucesiva, todo lo que ama: su pequeña parcela con árboles frutales en las afueras de Teherán, donde va a regenerarse con la familia y amigos, después su marido, destruido por causa de un escándalo sexual. Afortunadamente, sus hijas estudiaban en el extranjero. Por fin, un día de junio de 2009, en el transcurso de las elecciones confiscadas por los mulás, invitada a una conferencia en España, toma la decisión crucial de nunca más regresar a Teherán. Teme ser asesinada, eliminada para siempre de la circulación sin que nadie pueda ser, nominalmente, incriminado.

En la actualidad, exiliada en Londres, Shirin lucha en todos los frentes por la causa de las mujeres y concluye en su libro: «He perdido más de lo que jamás hubiese creído posible…Por Irán y sus gentes, su potencial y su grandeza, he recorrido cada etapa de este camino.»